"Playa" sol y arena en el DF

Nacional / INT

FOTOS: EL SIGLO DE TORREON / EFE

"Playa" sol y arena en el DF

21 fotos, FOTOS: EL SIGLO DE TORREON / EFE »


En menos de 24 horas de haberse
abierto al público, la "playa" de Villa Olímpica registra sus primeras
fallas: una de las albercas de plástico reforzado presentó una pequeña
fuga que fue reparada con un chicle.

Además de este desperfecto, el agua de las albercas pequeñas aún
siguen sucias, con tonalidad gris, por falta de mantenimiento.
Personal de este sitio vacacional indicó que ya pusieron en marcha
las bombas para la limpieza de las mismas.

Varios cientos de capitalinos decidieron probar su nueva playa con un chapuzón, en su mayoría niños y jóvenes libres de obligaciones escolares.


Quien inauguró la playa y se dio un baño, pero de masas, fue el jefe de Gobierno de la ciudad, Marcelo Ebrard, acompañado de su mujer, la actriz Mariagna Prats, y miembros de su gabinete.

La capital mexicana, a 2,240 metros sobre el nivel del mar, sigue así el ejemplo de otras ciudades como Tokio o París, que instalaron playas en época veraniega para el goce de los ciudadanos que no salieron de vacaciones.

La instalación principal de la playa abierta se compone de la piscina y el verde que la rodea, así como de un área de 100 metros cuadrados de arena artificial.


"Hay a quienes les molestan las playas artificiales... pues a lo mejor ellos si pueden ir a otras playas", criticó el jefe del Gobierno capitalino.


El jefe de Gobierno se atrevió a subirse a un kart y dar una vuelta al circuito, ante la preocupación del personal de seguridad de la playa que intentaban apartar a los fotógrafos de su camino.

También hay pequeñas palmeras, sillas para tomar el sol, una zona de comidas, canchas de futbol y voleibol, una pista de karts, piscinas inflables y un área con pequeños caballos.

En una ciudad con 18 millones de habitantes como es Ciudad de México, las cuatro playas que tiene previsto inaugurar el Gobierno de la urbe no alcanzarán para satisfacer a todos, aunque a través de restricciones de uso se pretende dar la oportunidad a la mayor cantidad posible.

Cada playa tiene una capacidad aproximada de tres mil personas, lo que ha llevado a los responsables de la primera de ellas a restringir su disfrute a un máximo de dos horas por persona, tiempo que se controla con brazaletes de colores.

Si la respuesta a la iniciativa es demasiado satisfactoria, es posible que se reduzca este tiempo a una hora, según un miembro del equipo de seguridad de la instalación abierta.

Junto a la playa, se abrirán otros tres arenales en la capital mexicana, que permanecerán abiertos durante el verano, o hasta que la temporada de lluvias lo impida, generalmente a partir de junio.

En total, son 170 toneladas de arena las que se emplearán en esta iniciativa, que ha costado 2 millones de pesos (unos 18 mil dólares).

María Ifigenia Basa, una ama de casa del sur de la ciudad de México, salió a hacer las compras para la comida y terminó en un lugar que en otras circunstancias le habría obligado a invertir mucho más que sólo una caminata de unas cuantas cuadras como ahora: la playa.

"El concepto es crear un espacio al menor costo, en donde pueda convivir el mayor número de personas, que tengan acceso a lo que se tiene en una playa", dijo Ebrard.

En los últimos días, el director de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege, calificó la iniciativa como una "burla" para los capitalinos y había sugerido invertir mejor en áreas verdes, aunque las expresiones de adultos y niños dicen otra cosa.

Ciudades europeas como París, Berlín, Roma, Amsterdam y Budapest ya instalan playas artificiales, pero a diferencia de la capital mexicana llegan a ser colocadas al lado de ríos, ahora inexistentes en esta urbe. Una experiencia similar se hizo en Santiago de Chile.

Aunque Iztapalapa no alcanzó
una de las "playas" construidas por el Gobierno del Distrito Federal,
los habitantes de esta demarcación contarán con tres deportivos con
alberca.

En un momento, la gente no paraba de llegar. Mientras, los menores iban a brincar a los juegos inflables y los talleres de dulces o a buscar un rinconcito de arena donde los niños hicieron castillos y las niñas, camas de arena para sus muñecas Bratz. Fue la sensación del momento y la diversión de
cientos.

Unos iban escépticos y poco preparados: pantalón de mezclilla, botas
mineras, ropa negra y sin bronceador ni dinero para comer. A algunos apenas les alcanzó para tomarse un agua de coco en su misma cáscara, y comer una tostada o tacos de a diez pesos que vendían familiares de trabajadores de la delegación, autorizados por ésta misma, según contó una chica que era administradora dentro de la palapa.

Pero la playa no fue sólo para las familias, sino también para los
enamorados.

Comentarios

Fotos más vistas